“Al éxito se llega superando los retos que nos brinda cada experiencia de fracaso”

Forma parte de nuestras experiencias de vida, celebrar los éxitos y saber sacar aprendizajes de los fracasos, y sin duda las calificaciones, suelen ser motivo de alegría y a veces de frustración. Esas benditas o malditas calificaciones, que todos hemos sufrido o celebrado, y que según los casos, hemos tenido que afrontar en alguna etapa de nuestra vida.

 

A través de mi dedicación, he podido comprobar por mí misma, que no son las experiencias que vivimos las que nos influyen, o nos marcan, se trata más de nuestra forma personal de vivirlas y de interpretarlas, es nuestra propia actitud ante una misma situación, la que puede hacer la diferencia.

¿Cómo respondemos ante las buenas y malas noticias? ¿Cómo reaccionamos ante los fracasos?

Las siguientes reflexiones, ya las compartía hace unos años, y hoy al ver leer y ver de nuevo el debate, he creído que merece la pena volver a compartir el contenido de: “Suspenso y Aprobados. Sonrisas y Lágrimas” en relación a las notas de nuestros hijos-as.

¿Qué respuestas qué opciones tenemos los padres y las madres ante los suspensos   de nuestros hijos?
Cómo acompañamos a nuestros hijos-as a gestionar sus propios retos, a superar sus propios bloqueos a ante esos “suspensos” que esperados, son   todo un desafío que nos hacen buscar respuestas para poder hacer frente a estos momentos de frustración, impotencia, decepción, rabia, desaliento y desánimo, y toda una larga lista de emociones que se disparan y nos impiden gestionar con naturalidad todos esos sentimientos que expresan los jóvenes entrevistados.

 ¿Qué podemos hacer en estas situaciones?
 ¿Cómo gestionar nuestras emociones?
 ¿Cómo tomar decisiones eficaces?  
¿Qué representa para los niñ@s y jovenes suspender?

Preguntas del "Debate": Para Todos la 2" de TVE, en el que tratamos el tema Carme Huguet, Antoni Giner, compartiendo nuestras impresiones y puntos de vista sobre el tema:

Aquí puedes ver el debate:     ¿Qué significa suspender para los niños y adolescentes?


No es nada fácil ante estas situaciones "mantener la calma" pero es importante antes de tomar ninguna decisión, darnos un tiempo para gestionar nuestros estados emocionales, para de esa forma recoger la información de la forma más objetiva posible, y a partir de ahí, poder tomar las decisiones más adecuadas que nos ayuden a resolver   la situación.

Claves  que funcionan:
1.-Ser observadores de la situación a fin de lograr recabar información objetiva antes de emitir "opiniones" o “juicios" de forma subjetiva, respecto a la persona, a la situación y sobre los resultados.

2.-Tratar de entender la experiencia desde el punto de vista del otro, conocer cómo vive la situación, que emociones y sentimientos le genera.  Entender la experiencia, tal como la viven ellos, desde el punto de vista de los chicos y chicas. Será muy difícil ayudarles si saber cómo piensan y cómo se sienten sobre lo que les pasa.

3.-Pensar que los chicos y chicas no suspenden porque quieren!  Descubrir que bloqueos les impiden lograr sus objetivos, esa es nuestra labor como padres, llegar a conocer las causas y detectar las necesidades de nuestros hijos, para una vez detectadas, facilitarles los recursos necesarios, y poder planificar las acciones necesarias para lograr los mejores resultados.

4.-Uno de los mejores recursos es la "escucha empática" tratar de entender los hechos tal como los vive los chicos y chicas, detectando limitaciones y áreas a mejorar para poder conseguir sus metas. 

5.-Tratar de que esté en equilibro el “desafío" que supone el curso escolar conlos recursos que los chicos y chicas tienen para hacer frente al curso con garantías de éxito y enfrentarse al reto que supone cada curso.

6.-Plantearnos seriamente, que será muy difícil   recuperar esas asignaturas cargados de frustración, y desánimo, y para ello el compromiso, la responsabilidad y la motivación son piezas fundamentales, por lo que trabajaremos en conjunto, alumnos, padres y profesores en un objetivo común y cada uno en la medida   que le corresponda, hará más efectivo el logro de metas.

7.-Escuchar, tratar de comprender, aceptar la situación, permitir a nuestros hijos que nos expresen que dificultades y que necesidades tienen, siempre teniendo presente que la autoestima de nuestros hijos ha de quedar a salvo de resultados y no vinculada a unas calificacionesSeparar identidad, quienes somos, de lo que hacemos. Dar comprensión a la persona   y exigir comportamientos que lleven a mejorar resultados sin comprometer la propia identidad ni la autoestima. Se trata de valorar los resultados, sin descalificar ni dañar la autoestima, la persona merece todo el respeto, en todo momento, sean los que sean los resultados que consigue.

 
8.-Valorar el esfuerzo realizado, aunque no haya sido suficiente, Cotejar en qué medida dicho esfuerzo puede mejorarse,   para desde esa actitud positiva, planificar estrategias realistas y efectivas para superar las asignaturas suspendidas.

9.-Ver lo positivo que toda situación nos trae, buscar en todo momento el aprendizaje de lo vivido, reflexionando sobre qué pueden hacer de forma diferente, para mejorar los resultados.

10.-Preguntarnos respecto a estas experiencias que nos provocan frustración:


¿Qué he aprendido sobre mis fortalezas y mis debilidades?  ¿Qué voy mejorar y a cambiar? ¿Qué voy a hacer diferente?


Así aprendemos los humanos, ensayo-error y a través de modelos. Aprovechemos estas situaciones difíciles para aprender a superar la frustración y la contrariedad, siendo modelos para nuestros hijos-as, mostrando ante las dificultades, aquellas actitudes y acciones que nos ayudan a conseguir nuestras metas. Ser perseverantes, dedicar el tiempo y el esfuerzo necesario, tener confianza y poner todo nuestro empeño en conseguir lo que nos hemos propuesto. 

 Recordar en todo momento:


"Aprendemos haciendo y descubriendo y siempre podemos volver a intentarlo de nuevo cuando los resultado no son los que queremos”

 

Sara Cobos

Coach Profesional de Familia.